Heroes de Leyenda: La Iglesia

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Existen diferentes iglesias, cada una con su mística e idiosincracia. Las más importantes son las siguientes, pero su importancia varía en función de cada ciudad y región.


Lordas

Lordas es el Dios de la Guerra, el Fuego y el Metal, y tanto nobles como plebeyos recuerdan su nombre antes de entrar en combate, así como al realizar las preparaciones. Adora el conflicto, promueve la mejora del hombre a través del enfrentamiento contra el universo, aprender a base de tener que esforzarse para sobrevivir. Para él, el único hombre válido es aquél capaz de aguantar un conflicto continuado. Hay leyendas que cuentan que los más poderosos guerreros de la humanidad habían conseguido hablar con Él en persona.

Los herreros y otros artesanos se dice que piden su ayuda para obtener las más poderosas obras que pueden salir de sus manos.

Sus sacerdotes son conocidos como Los Cazadores, y toda su estructura es una especie de escuela militar enfocada a aniquilar demonios. Una fuerza guerrera temible, son muy estrictos en sus cometidos y nunca, jamás, se interponen entre los nobles. Son una jerarquía aparte, o al menos lo son todo lo que pueden.

Fundada hace 5 años está en plena expansión y muchos nobles menores ingresan en sus filas debido al prestigio que está alcanzando la organización.

No obstante, están empezando a alzarse voces críticas desde dentro de ella por la intensa actividad en la quema de Poseidos en los pueblos y ciudades. Se está buscando un control más estricto de los juicios y las pruebas de Posesión Demoníaca.

Muchos auguran una escisión y la creación de una nueva Iglesia de Lordas, y algunos nobles se frotan las manos pensando en el poder que puede quedar vacio.

El símbolo de esta Iglesia es una espada rodeada de un círculo.


Arón

Arón es el Dios Único, que desde su trono en las profundidades abraza el fuego. Él es quien da fuego para que la vida surja y nos vigila con su hijo Sol desde los cielos. Es quien enseña el Único Camino y quien debe guiar a la humanidad antes de que se pierda adorando falsos dioses.

Arón es un Dios que concibe como falsos ídolos al resto de dioses, sin embargo la gente que lo adora lo hace como uno más llamándole Dios Sol y Dios Fuego. Si bien en algunas zonas donde su iglesia ha alcanzado mucho poder los seguidores se han radicalizado persiguiendo y aniquilando seguidores del resto.

Es mirado con desconfiaza por los nobles, y con temor por el pueblo. Sin embargo, hace gran cantidad de obras benéficas en las que se reparte pan y aceite. Cada Domingo, dan una pieza a 10 personas necesitadas de cada pueblo, y es ello lo que le ha granjeado la reputación de incómodos, pero bienvenidos entre aquellos menos pudientes.

Normalmente sus sacerdotes son elegidos entre los parias y pobres que vagan sin rumbo. Esto los hace enormemente sacrificados y agradecidos por el cambio que Arón les ha traido.

Para llegar a los puestos altos de esta Iglesia, se tiene que haber demostrado capacidades más allá de los normales en un campo concreto, o haber sido criados y educados dentro de su congregación, como se hace con numerosos huérfanos (normalmente bastardos). Estos pocos elegidos son practicamente una élite.

El símbolo de Arón es un ojo abierto cuyo iris es el Sol.


Horel

Horel es el dios de la Compasión y la Vida. No soporta la idea de negarle la ayuda al desamparado o al necesitado, ni mucho menos la lucha entre hombres. Para Él, cualquier vida es preciosa, y la muerte es el paso hacia el siguiente estado, pero que debe ser postergado hasta que ha llegado el momento de forma natural. No hay mayor blasfemia que la muerte violenta de un ser humano en Sus ojos.

En cambio, cuando de Demonios se trata, la manera de medir la violencia es muy distinta: como son una plaga que va en contra de Sus enseñanzas, el uso de la fuerza es justificado y necesario para devolverlos al Abismo de donde han salido.

No obstante, suelen ser más tolerantes que las otras iglesias en cuanto a posesiones demoníacas se tratan, ya que no deja de ser un humano el que perderá la vida. Sus juicios habitualmente son largos y complicados, y muchas veces acaban en encierro de por vida y no muerte.

Más que una iglesia, Horel es un guardiían de los desamparados. Hermanos que hacen voto de pobreza y castidad organizan comedores benéficos, hospicios y hospitales.

Es una vida dedicada al prójimo y en la que nada se obtiene a cambio. Solo el favor de Horel.

Curiosamente, y en contra de la creencia popular, apenas tienen Santos.

No tienen símbolo establecido, aunque muchas veces se ve a sus sacerdotes apoyarse un bastón de olivo con una esfera tallada por su propia mano en el pomo.


Moore

Moore es dios de la Alegría y la Cosecha. No hay nada mejor para Él que disfrutar de la vida tal y como nos llega dada por los Dioses. Se ocupa de traer las pequeñas cosas buenas a los hombres. De hecho, se dice que fue Moore en persona el que trajo la música y el baile para divertimento de los que moramos aquí. También se ocupa de que las cosechas de los campesinos lleguen a buen puerto, para que la vida sea feliz y placentera para todos. Aunque suele ser jovial y de carácter relajado, cuando se logra despertar su ira se dice que es terrible: cosechas enteras se han visto malhadadas.

Muchos los confunden con la Iglesia de Horel, pero los hermanos de Moore son muy distintos. No han hecho voto de castidad ni pobreza, y de hecho, están encantados con cualquier regalo que se les haga. Disfrutan la vida a cada instante y pregonan que la vida hay que disfrutarla, hasta incluso morir de felicidad si fuera posible.

Con problemas de fondos en un principio, y el pueblo riendose de sus prédicas por poco realistas, hace poco han recibido un importante espaldarazo al ser patrocinados por varios nobles que buscan el favor de dicho Dios, y ofrecerle fiestas en su honor.

De manera natural, sus sacerdotes promueven las fiestas de la cosecha en los equinoccios y los solsticios, para seguir fielmente sus enseñanzas.

Entre los nobles circula un rumor: Que con tan guapas sacerdotisas dejar desaparecer dicha orden sería todo un desperdicio.

El símbolo de Moore es una pequeña hoz que tiene un fruto dentro.


Nastala

Nastala es la sagrada Diosa del Honor, la Luz y la Muerte. El culto a Nastala viene de las tribus bárbaras del norte, que aseguran que fueron contactados por Ella en persona y les enseñó la manera de vivir de un auténtico guerrero. Esta vida se basa en el honor, tanto en batalla como fuera de ella, el valor de la palabra dada, y la importancia de la luz que lleva todo el mundo en su corazón, que guia a los pueblos juntos y hace la unidad, y la espera de la muerte en combate, que solo lleva a Sus brazos para vigilar el mundo durante toda la eternidad.

Por los procederes justos en combate de estas tribus, incluso cuando realizaban incursiones en aldeas de los reinos, provocaron la admiración del pueblo y muchos nobles. Este hecho provocó la aparición de una Iglesia organizada cuando algunos voluntarios pasaron años de su vida junto a las tribus bárbaras.

Los sacerdotes de Nastala habitualmente dan su bendición a los muertos que han de cruzar al reino de su diosa, llegando incluso a trabajar de enterradores, y cada vez más gente está dispuesta a aceptar esta guia en su último viaje, aunque han de haber vivido segun los cánones de esta Iglesia. También, centrandose en la luz, tanto material como espiritual, suelen ayudar a los nobles como consejeros cuando se les requiere.

Aunque la Iglesia de Nastala es más conocida por sus terribles Órdenes Templarias. Esta rama de la Iglesia vive por y para el combate honorable, llegando en muchos casos a ofrecerse como mercenarios al servicio del mejor postor (o el más honrado) para seguir con su dedicación al arte de la guerra y la muerte. Reciben un entrenamiento de élite, y debido al respeto que sienten por sus camaradas y oponentes suelen realizar los rituales de enterramiento al finalizar las batallas, uniendo a todos los participantes bajo la misma luz de Ella.

Debido a su afición a la guerra sin cuartel, los nobles sienten un cierto temor a que en cualquier momento reciban una órden de atacar por parte de algún oponente, y aunque no atacarían a traición, su dedicación absoluta los hace muy peligrosos. Además, se dice que Ella en persona bendice a los guerreros más honorables con su luz, para que batallen con puño firme.

El pueblo solo los ve como enterradores, ya que no suelen arrasar poblados si no se les ofrece resistencia, con lo cual están bastante tranquilos con ellos. A veces hasta han pedido que sustituyan a la Guardia de la ciudad, hecho que no es consentido por los nobles.

Su política contra los Demonios y poseídos es sencilla y directa: cortarles la cabeza.

El símbolo de Nastala es una rosa roja con espinas.

Leran

Leran es la Diosa de los Viajes, las Sombras y la Venganza. Ella se hospeda en todas las sombras del mundo terrenal, tanto en las puramente físicas, las sombras creadas por falta de luz, como las espirituales, el lado oscuro que todo el mundo tiene en el corazón.

Leran es la deidad a la que los marineros, comerciantes, y otros viajeros habituales suelen rezar, para que les traiga Su protección durante los trayectos, y hasta los nobles consideran sabio alzar una oración antes de partir en una larga travesía. Se dice que abraza con sus negras alas a los que le rezan, para llevarlos a la seguridad de su destino, aunque al ser una diosa vengativa a veces el destino que los humanos esperan y el que ella les tiene preparado no es el mismo.

Guardias, ladrones y otra gente que se mueve entre sombras y en las noches alzan también su voz para pedirle su misericordia. Sus más devotos adoradores aseguran que nunca les ha pasado nada, incluso en los peores barrios de las más peligrosas ciudades, debido a la protección divina de Leran.

Aunque las sombras del corazón traen el deseo de la venganza, esta religión solo soporta la venganza justa, muerte por muerte y afrenta por afrenta. No obstante, hay sitios en que la visión de la Diosa Oscura esta tán distorsionada que se cree que su patrimonio es el asesinato sin razón, la mutilación y otras barbaridades que no son el núcleo de su religión real.

Sus sacerdotes se ocupan de traer la verdadera palabra de Leran: que la justicia hay que traerla por la propia mano, y que la justicia ha de ser mesurada y equitativa. A un ladrón se le roba, a un asesino se le mata. Vengarse injustamente solo atrae la ira de Leran, y esta ira puede ser mortal.

Las Órdenes de la Sombra, el brazo armado e inquisitorial de Leran, no tiene ejércitos, si no que venden sus servicios como jueces, jurados y verdugos a todo aquél que se lo pueda permitir. Aunque atacan de improviso, son justos, como reza su religión, pero también implacables, como la Diosa que habita en todos. También a veces trabajan de espías o consejeros, pero no dudan en matar a aquél que les haya encargado si fuese menester.

El pueblo no tiene demasiado problema con esta Iglesia, ya que pocos pueden permitirse el lujo de tener un juez tan eficaz contra sus afrentas, y no suelen querer de sus servicios a no ser que la afrenta en si sea la muerte de un familiar o amigo cercano, ya que por la justicia de Leran solo se mata a los asesinos, y el pueblo suele ser sádico cuando busca venganza. En cambio, la nobleza les ama y les teme a la vez: casi todos los nobles que pueden permitírselo tienen a algún Santo de la Sombra, y a varios Templarios para que guarden su castillo y espíen a los que más temen.

Los Demonios no son bien recibidos por Leran, y tanto Demonios como poseídos son torturados hasta morir, como venganza justa y divina por ser unas criaturas impías y terroríficas.

El símbolo de Leran es una daga clavada en una nube negra.

Cartas Clericales

Somos meros guías espirituales. Nuestro objetivo es esparcir la palabra de los Dioses, y hacer que los hombres tengan fé y confianza en sí mismos.

Hacer un mundo mejor es la via a la eternidad, pues de tal modo dejamos nuestro nombre impreso en las eras de la Historia y cumplimos nuestro papel de peones divinos.

Dar, si se tiene, ayudar, cuando se necesite, hablar, cuando escuchen, oir, cuando hablen. Debemos ser hermanos y padres para nuestros feligreses, sus amigos y consejeros, su familia, lo que necesiten.

Recuerda que la obra de los Dioses, es la vida, y éste y no otro es el tesoro más valioso que jamás se pueda disfrutar.

Hermano Jared Leelam, Orden de Moore


El fuego purificará las almas de los impuros. Hasta ahora pocos han escuchado nuestra palabra, pero eso cambiará con la ayuda de nuestro poderoso Lordas, Dios de la Guerra, alabado sea su nombre.

Hemos estado relegados a un segundo plano, casi al olvido, pero hoy los infieles pronuncian su nombre con temor, miedo y respeto. Ya falta poco para que se conviertan definitivamente.

Su otra opción es morir por su gloria.

Hoy el Barón James Mildford II me ha prometido que convertiría Evenhouse a una ciudad consagrada a Lordas. Los guerreros llevarán en su escudo y en su peto el símbolo de nuestro Dios, La espada y el Circulo.

Pronto marcharemos a otras ciudades en esta cruzada para liberar la fé. Acompañanos, hermano, tu pericia con la espada y tu afilada lengua nos serán muy útiles.

Inquisidora Susan Hale, servidora de Lordas


Umm, me intriga tu interés por lo sobrenatural y lo ultraterreno. Recuerda, hijo mio, que un sacerdote, sobre todo, debe permanecer al lado de su señor y servirle fielmente.

Los Dioses fueron los que pusieron a los nobles al mando, y por tanto, nuestra labor es obedecerles y servirles.

Ayer mismo, sin ir más lejos, en la fiesta que dió el Conde Nicolas Tiborde, conseguí enterarme que urdían un plan para intentar alejarlo del trono. Fui a avisarle, y aunque le interrumpiera en mitad de un entretenido juego de cama con dos concubinas, supo recompensarme por mi osadía con una botella del mejor vino.

Así pues, este es mi consejo, come y bebe bien, y ten los oidos abiertos para tu señor.

Y si la fortuna da la espalda a tu señor, abraza al nuevo contandole todos los secretos del anterior. Solo seguimos el designio de los Dioses, recuerdalo.

Padre Warin Bushe, Confesor del Conde Nicolas Tiborde

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